Una teoría sobre el funcionamiento psíquico humano.

 Un método que investiga los aspectos inconscientes de la vida psíquica humana a través de sus manifestaciones en la libre asociación de ideas, en los sueños y fantasías y en los actos erróneos e involuntarios.

 Una forma de psicoterapia, que opera mediante el descubrimiento de las raíces inconscientes de las emociones y los actos de la persona. Para ello, el analista invita al paciente a decir cuanto le venga a la mente (esto es, a asociar libremente) haciendo a un lado cualquier juicio sobre el valor o la pertinencia de sus propias ideas. Poco a poco se vuelven evidentes ciertos patrones repetitivos, característicos de cada paciente, en sus comunicaciones al analista, quien puede entonces, por medio de sus interpretaciones, llevar al paciente a descubrir por sí mismo el origén de sus dificultades al volver a experimentarlas en la situación analítica.

Inició así una búsqueda que no concluyó hasta su muerte y escuchando a sus pacientes (¡cuanto necesitaríamos hoy de esa virtud de escucha!) tiene una primera intuición fundamental, los Síntomas Histéricos tienen un sentido, significan algo, hay en ellos un discurso aprisionado privado de expresión verbal. Lejos de ser meras manifestaciones aberrantes, son parte importante de la vida psíquica de los pacientes, ligada a acontecimientos vividos, que el sujeto no podía recordar y cuya revivencia, determinaba su desaparición.

Los síntomas tienen entonces un significado, que al médico le tocaba develar, aunque solo creando las condiciones propicias , dado que la respuesta estaba dentro del paciente, aunque era INCONCIENTE y por ende, éste no era capaz de hallarla solo. Por eso el psicoanálisis, que iba a nacer de esas primeras observaciones que denotaban el genio de Freud, fue desde el comienzo diálogo, encuentro interpersonal y su efecto terapéutico estuvo ligado desde el comienzo a un develamiento de algo que estaba dentro del paciente y que el analista debía ayudar a poner de manifiesto.

Es difícil imaginar hoy, en la era del apuro y de la exigencia, de las medicinas prepagas que exigen que el paciente se cure o desaparezca en cinco sesiones, el valor del psicoanálisis como método que actúa "per vía di levare", como el escultor que dejar nacer las formas del bloque quitando lo sobrante, y el valor que para la vida humana tiene el encontrarse a uno mismo, y más allá del consumo, privilegiar el ser sobre el poseer y el hacer.
 

La técnica sugestiva, nos dice " tiene el inconveniente de ocultarnos el funcionamiento de las fuerzas psíquicas, no dejándonos reconocer, por ejemplo, la resistencia, con la cual se aferran los enfermos a su enfermedad y se rebelan contra la curación, factor que es precisamente, el único que puede facilitarnos la comprensión de su conducta en la vida." 
por el  Dr. Alfredo J. PAINCEIRA PLOT