TÉCNICAS DE ESTUDIOS
La agilidad mental de un estudiante puede estar condicionada, más que por sus capacidades mentales, por su motivación. La aplicación de unas buenas técnicas de estudio que le permitan corregir ciertos hábitos puede mejorar o reforzar su rendimiento académico sustancialmente y fortalecer estímulos muy potentes que le lleven a triunfar donde antes había un fracaso tras fracaso.
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No se trata de
técnicas de memorización, reglas mnemotécnicas o de lectura rápida que aquí
se abordan muy de pasada. En muchos casos estas técnicas se superponen, por
ejemplo, a una absoluta falta de concentración que le impide potenciar un
mínimo rendimiento académico. En general en lo que se denomina "un mal estudiante" si se profundiza un poco, aparecen múltiples y diversos factores, más allá de una única causa explicativa de su bajo rendimiento.
En esas páginas nos proponemos
estimular aquellas vertientes positivas que inciden favorablemente en la
eficiencia del estudio, dando un rápido repaso a todas ellas. Hay que
reconocer la escasez en el mundo hispánico de este tipo técnicas, frente a
las técnicas americanas de estudio, ricas en contenidos y propuestas. En
su mayor parte se seguirán diversas fuentes americanas ricas en consejos
para estimular el aprendizaje.
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in duda la inteligencia ayuda. Pero no es decisiva. La motivación y las técnicas de estudio pueden hacer que un estudiante supere año tras año con brillantez sus estudios sin estar dotado de unas cualidades mentales específicas que le hagan diferente a los demás.
Algunas investigaciones vienen a demostrar que la inteligencia y las facultades especiales solo determinan de un 50-60% el éxito de los estudios. Queda, pues, la otra mitad para el esfuerzo y las técnicas de estudio y algunos factores ambientales ej. (motivadores o desmotivadores). Suficiente para que empleemos nuestro tiempo en técnicas que nos permitan mejorar sustancialmente nuestro rendimiento y eficiencia en los estudios.